11 de Julio, un día soleado y lleno de luz en Madrid para recibir y acompañar a las más de 100 mujeres que nos unimos en torno a la III Edición del Global Mentoring Walk en España. Segunda vez para mi como participante y miembro del equipo organizador. El año pasado estuvimos en A Coruña, y este año la magia volvió a ocurrir en Madrid.Desde España nos hemos unido a un movimiento global que ha pasado por más de 150 ciudades en más de 85 países, y hemos tenido el honor de ser el broche de cierre de las mismas.

Una nueva ocasión para reencontrarme con muchas amigas y colaboradoras: Ana San Juan, Olga Gutierrez, Rosa Allegue, Laila El Qadi, Mercedes Wullich, Sandra Slavkis, Silvia D’imperio, Sonia Abadi, Beatriz Valderrama, Rosa Vivas; un momento para volver a compartir con muchas mujeres a las que he acompañado en el camino de descubrir y desarrollar su talento, en muchos de los programas que he tenido oportunidad de liderar: Ana Rosa Méndez Luisa, Paula Tuya, Marina Perez Panizo, Belen De la Fuente, Carolina Jimenez, Marta Perez Castellanos, Begoña Palomero; una oportunidad de conocer a otras mujeres que están contribuyendo a visibilizar e impulsar el talento y liderazgo de la mujeres en el mundo: Lorena Díaz Quijano, Yolanda de San Rafael, Lidia Monzon.

Este encuentro con alquimia nos ha dejado grandes reflexiones y aprendizajes en torno al mentoring, el liderazgo y el papel de las mujeres como agentes de cambio. Cada una de nosotras tiene el poder de guiar a otros en su aprendizaje y desarrollo, de influir con nuestras conversaciones y con nuestros actos en la construcción de un mundo mejor. A través del mentoring podemos derrumbar estereotipos, romper imágenes distorsionadas de las mujeres, acabar con creencias limitantes y dinámicas excluyentes. Podemos construir una visión más real y más justa de la mujer, podemos crear un modelo de convivencia más integrador e inclusivo, un marco de valores en el que todos aportemos, y unas dinámicas relacionales más inclusivas. No debemos desestimar el poder creador de una relación colaborativa, como es la relación de mentoring.

La igualdad no se conquista desde los consejos de administración, los comités de dirección y los centros de poder. La igualdad se conquista ejerciendo un liderazgo social consistente y responsable, y aquí todas tenemos las mismas opciones y responsabilidad. Cada una podemos ser lideres en nuestro entorno, en nuestro micromundo, podemos acompañar a otras y otros, compartir con otras y otros, e influir para que las cosas cambien en la dirección que es más equitativa para todos. Con el acto de cierre del Global Mentoring Walk España hemos querido transmiti,r a todas las mujeres que nos acompañaron, que tomen conciencia de su poder, de su capacidad de influencia, y que la ejerzan con consciencia y responsabilidad para inspirar a otras a que también lo hagan. El ejemplo se contagia y es una fuerza transformadora muy potente. Esto es lo que a mi me ha enseñado ser mentora durante más de 17 años.

Me he sumado al movimiento Global Mentoring Walk porque promueve el liderazgo social de la mujer en todos los ámbitos, porque impulsa que ejerzan su influencia y su ejemplo para transformar sus entornos, porque el cambio que promueve se basa en las relaciones colaborativas y en las conversaciones constructivas, en el ejemplo y en el diálogo compartido.  El pasado 11 de Mayo, todas nosotras enviamos una imagen muy potente,100 mujeres caminando juntas, conversando y compartiendo: sonoridad en estado puro como dijo Laila El Qadi al compartir su experiencia como participante.

Sin duda ha sido una experiencia gratificante para todas, así lo refleja Mercedes Wullich en el artículo de agradecimiento publicado en Mujeres&Cía donde se recogen numerosas frases de las participantes sobre el momento vivido en Madrid en torno al mentoring.

«Cada uno de nosotros contiene las posibilidades de cualquier otro ser humano» Rafael Echevarría. 

A mí me gustaría agradecer especialmente el momento compartido con mi mentee, una hora y media de caminata y conversación, una parada en el camino, en el parque de Berlin, para sentarnos y poder profundizar más en nuestras vivencias y aprender juntas. Un obsequio de confianza por su parte, una oportunidad de poder volver a experimentar el regalo de escuchar, un nuevo encuentro en el que experimentar la alquimia de la transformación, que se produce cuando dos seres humanos comparten de manera genuina, auténtica, con total apertura y un sincere deseo de contribuir al crecimiento del otro.

“Caminar juntas entorno a una conversación de mentoring, y ver como compartiendo aprendizajes y experiencias podemos transformarnos, crecer y renovarnos, es la mejor vitamina para hacer florecer y multiplicar el talento de las mujeres”

Una conversación de mentoring caminando por Madrid

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