Este ultimo mes del año es tiempo de reflexiones, de revisión de aprendizajes, de valoración de logros. Es tiempo de examen de conciencia. Termine el 2015 marcándome 12 grandes retos para este año, en forma de 12 propósitos para lograr la excelencia en el 2016.

Llegado el fin del año, toca hacer examen de conciencia sobre los objetivos de cambio que me he marcado. La supervisión, la evaluación, la medición es una de las actitudes que definen para mi a un coach excelente. Esto es algo que trato de trasladar a mis clientes, que fijen objetivos claros e indicadores de resultados de que los han logrado, y que se examinen periódicamente acerca de ellos. Solo así es posible ser consciente del cambio logrado y de lo realizado para conseguirlo.

Si me sigues sabes que solo trabajo desde el ejemplo, que no escribo, ni hablo, ni comparto nada sobre lo que yo no haya trabajado, experimentado o incorporado a mi vida. Creo que el ejemplo es la llave maestra de la credibilidad. Así que hoy me toca a mi hacer examen de conciencia, y compartir contigo que ha pasado durante este año en relación a los 12 propósitos que me había marcado a finales del 2015. He establecido indicadores cuantitativos de 1 a 10 (siendo 1 lo más bajo y 10 lo más alto con respecto a la excelencia), y he medido mi progreso relacionado el indicador del que partía, con lo que a día de hoy creo haber logrado. Allá vamos:

1.- Voy a ser impecable con mis palabras

Mi punto de partida respecto a este propósito estaba en un 5. Realmente este es el propósito que me parecía más difícil de conseguir, y en el que siento que me encontraba a un nivel más bajo.

He de decir que a nivel de ser más consciente y responsable de lo que digo y cómo lo digo, y especialmente de que emociones hay detrás de ello he mejorado sensiblemente. A dios pongo por testigo que he intentado hablar de forma constructiva, positiva, apreciativa, y dejando atrás mi ego, si bien soy consciente de que no siempre lo he conseguido, especialmente lo del ego, que por suerte o desgracia (a veces dudo), lo tengo bastante alto.

A la vista de lo anterior mi situación actual con este propósito se situaría en 6,5, lo cual quiere decir que todavía me queda mucho camino por recorrer en el 2017.

2.- No voy a tomarme nada de forma personal

Reconozco que aquí partía de una situación mejor, mi nivel estaba sobre el 6,5 y sinceramente este es uno de los propósitos con los que más satisfecha me siento porque creo que es donde he alcanzado mi mayor nivel de cambio. Hoy en día lo situaría en el 9, y es que aquí mi ego me ayuda, en vez de sabotearme.

Creo que para lograr este cambio dos hechos han sido claves:

-Escribir el libro “Vine a ser feliz no me distraigas, Bitácora de la Felicidad”, porque a pesar de que lo publique en Octubre del 2015, sus aprendizajes y enseñanzas realmente han llegado a mi y se han consolidado en el 2016. Creo que este libro me ha ayudado a conectar con mi sombra, como diría Jung, y aceptarme como nunca antes lo había hecho.

-Trabajar con más de 350 personas diferentes a través de procesos de coaching, mentoring y formación a lo largo del 2016, me ha ayudado mucho a comprender y aceptar. Creo que como más aprendo sobre mi, es cuando aprendo sobre otros trabajando con ellos.

Al principio del año seguí mi plan de acción consistente en que cada vez que  me sentía molesta o  atacada por alguien, lo tomaba como un aprendizaje sobre mi misma, buscando lo que me irritaba, me enfadaba, y me perturbaba, y gestionándolo de una forma emocionalmente inteligente. Sin lugar a duda buscar la intención positiva del comportamiento del otro, y revisar en mi qué resonaba me han ayudado mucho. En pocos meses logré no tomarme  prácticamente casi nada de forma personal, y lo que pueda quedar residualmente me resulta muy fácil gestionarlo. Esto confieso me da una remanso de paz muy importante.

3.- Voy a aceptar sin resistencia el mapa de la realidad de los demás

En cuanto a ser consciente del mapa de cada persona mi punto de partida estaba en un 9, lo de aceptarlo ya es otra cosa, aquí estaba en un 7. Creo que mi mejora en este propósito va muy unida al anterior. Aceptarme incondicionalmente me ha ayudado mucho a aceptar en la misma forma a los demás, y el trabajar de continuo con tantos mapas distintos y ayudando precisamente a que las personas descubran su mapa lo acepten y comprendan, es realmente un regalo de dioses para uno mismo.

Hoy en día diría que estoy en un nivel 9, pero sobre todo donde más he notado los cambios es precisamente en los ejemplos que ponía cuando me marque este propósito. Me tomo de una forma totalmente diferente que una persona  no me devuelva un mail o una llamada en varios días, es algo que ya prácticamente no me afecta. Si me dicen esto hace un año, no me lo creo.

4.- Voy a concentrar mi atención en lo que estoy haciendo en el presente y no en el resultado futuro

Este propósito para alguien de quien mucha gente dice “A Maria Luisa cuando la haces pensar en el futuro se le ilumina la cara” es algo más complicado de lo que pueda parecer. Para mi el futuro es el mundo de las posibilidades, y a mi una posibilidad me engrandece el alma.

Si lo unimos a que tengo motivación de logro (me van los retos más que a un niño un caramelo, es más creo que no se vivir sin ellos), y que llevo toda mi vida trabajando por objetivos, la cosa se complica aún más. Mi nivel de partida aquí estaría en un 6, y no porque no sepa disfrutar del presente, sino porque me focalizo demasiado en objetivos y resultados.

Probablemente mi mayor gran enseñanza y reto en este propósito ha sido la organización del TEDxAvilesWomen de este año. Hubo momentos que lo pase tan mal, por el nivel de exigencia que me marcaba, por la obsesión de que todo saliera perfecto, por la dificultad de manejar tantas variables, por la responsabilidad de responder a las expectativas creadas y a la vez ser capaz de atender las necesidades de un equipo de personas que lo estaban dando todo de forma totalmente altruista y voluntaria, que tuve que cambiar de modo operativo y decidir disfrutar de la experiencia olvidándome de poner el foco en el objetivo.

En este proyecto creo que llegue a un nivel 8,5, pero soy consciente que a día de hoy estoy en un 7,5 en este propósito, por lo que seguiré trabajando en el 2017, que ya me depara retos similares para hacerlo realidad.

5.- No voy a actuar en base a suposiciones sobre los demás

Reconozco que no soy de las que supone o presupone, y que mi inquietud indagadora y preguntona me ha ayudado mucho en esto. Además como no me gusta perder el tiempo y ocuparlo en cosas improductivas, tiendo a asegurarme siempre preguntando lo que quieren, piensan o sienten los demás. Así que yo aquí partía de un nivel 8,5.

No tengo claro si ha habido mejoras en este punto porque mi nivel de satisfacción con este propósito es alto. Quizás he aprendido a preguntar de una forma menos invasiva, y eso me ha ayudado a conocer mejor la realidad de las situaciones y las personas, sobre todo a nivel emocional.  Diría que ahora estoy en un 9.

6.- Voy a desapegarme de la negatividad en cualquier forma que se manifieste

Si has leído mi historia, sabrás que vivo en el lado positivo de la vida, con lo que mi nivel de partida en este propósito era alto: 8. Eso no quiere decir que no tenga pensamientos negativos, o que de vez en cuando me asalte la negatividad. Diciembre concretamente es un mes de los difíciles para mi en este sentido.

¿En qué he avanzado? Principalmente en que cada vez tengo menos negatividad en mi vida, aquí la meditación me ha ayudado mucho, y que en cuanto me asalta la gestiono con agilidad y efectividad.  He puesto en práctica mi herramienta  “afortunadamente” como anclaje para darle la vuelta y ver la parte positiva. Es muy sencilla de llevar a la práctica, si quieres conocerla y aprender a vivir en el lado positivo de la vida, déjame un comentario en este post, y comenzaremos a jugar en positivo.

En lo que he logrado un avance enorme es en relación a dos aspectos:

  • Alejarme de las personas, ambientes y entornos que absorben mi energía o la ensucian.
  • Viviré desde el “quiero” y no desde el “tengo que”, hasta el punto que a veces me da miedo. Y sobre todo aprender a transformar los “tengo que” en “quiero que”, que es la clave de la autorregulación emocional y la motivación optima.

Mi nivel en este propósito está ahora en el 9,5 pero no me confío que es muy fácil dejarse arrastrar por la negatividad.

7.- Voy a buscar siempre la intención positiva en el comportamiento de los demás

Lo de buscar la intención positiva, e incluso encontrarla, para alguien que lleva años trabajando en el coaching y el mentoring es relativamente fácil. Lo de comprenderla y que no afecte a mi comportamiento y relación con las personas, ya es otra cosa. Diría que en esto último partía de un 7.

Mis mejoras en este propósito han ido de la mano de “no tomarme nada personalmente” y de “aceptar el mapa de los demás”. Aquí también me ha ayudado mucho reconocer la intención positiva de muchos de mis comportamientos, que no me gustaban o me rechinaban. Me he reconciliado con la mayor parte de ellos, utilizando la herramienta de gestión de conflictos internos “reconciliación interior”. Como fase previa a todo ello, otra herramienta que me ha ayudado muchísimo, y que ha supuesto un punto de inflexión en mi desarrollo personal, es el test de ADNe y su correspondiente informe.  A día de hoy mi nivel en este propósito es del 9.

ADN Emocional, la huella emocional

Mi esencia: 25:21:36:23:17:20:22    Persotipo ADNe:  Esto es lo que hay, con lo que puedo jugar y lo que puedes esperar de mi.

78% Ob = Socialmente persuasiva, con tendencia okupa

65% Pr = Generosa hasta donde me deja la Inteligencia
90% Ad = Analítica perspicaz con chispas intuitivas
72% Nt = Expontánea controlada, buscando el encanto
47% Sm = Aprendiz y conversadora muy selectiva
71% Rb = Rebelde energética con la osadía de transformar
79% Mn = Estratega en las relaciones, con un tono afable

Pronto organizaré en Asturias un curso sobre ADNe, para aprender a realizar los test e informes.

8.- Voy a mantener un armonioso equilibrio entre el sentir y el saber

Con un 90% Ad en mi ADNe, entendereis que mi parte analítica me puede. Hace un año estaba en un nivel 7. Sin embargo, mi 72%de Nt algo me ayuda a compensar. Hace ya un par de años realice mi particular “Camino de Santiago”, pero sin tanta caminata física. Hice el Camino del Artista para reencontrarme con mi artista interior, que alberga mi parte más espontánea, emocional, sentimental, espiritual, e incluso romántica, si quieres.

Los aprendizajes adquiridos durante ese trabajo interior me siguen acompañando hoy en día y me ayudan a encontrar momentos para sentir, practicar la abundancia de lo sencillo, y conectar con partes de mi que he descubierto lo importante que es alimentarlas. Me reservo espacios para mi artista de forma habitual, y eso me ayuda a compensar mi tendencia al saber, y a vivir desde lo mental. Esta práctica favorece mucho mi creatividad y mi capacidad para conectar con las personas a un nivel más profundo, desde el que puedo ayudarlas mejor. El resultado es que mi nivel ha alcanzado el 9, aunque este es otro de los puntos en los que tengo que estar con la atención muy focalizada para no dejarme llevar por la tendencia de mi mente analítica.

9.- No voy a vivir ni un solo día con prisa

La impaciencia es uno de mis grandes males. He llegado a pensar que es genético porque es algo que se reproduce en varias personas de mi familia. Comencé el año en un nivel 7, ya lo había trabajado previamente bastante, y llegar aquí me costo lo suyo. Creo que sorprendentemente he mejorado bastante, lo siento en mi actitud ante determinadas pequeñas cosas, principalmente el correo electrónico, y cuando delego.

Creo que el trabajar mi focalización en el presente y quitar un poco el foco del futuro y el resultado, me ha ayudado bastante. También creo que el trabajar mi lado más artístico me ha dado una mayor paz y por tanto más paciencia, lo mismo que la meditación y el mindfulness. Ahora puedo presumir de un más que honorable 8,5, porque no creía yo que iba a lograr tanto avance en este aspecto.

10.- Voy a realizar una gestión ecológica de mis relaciones

Mi 65% Pr tiene mucho que ver con mi forma de construir y gestionar relaciones, unido a mi perfil relacional principalmente nómade. Así que aquí partía de un 8,5.

Si he mejorado en diversos aspectos, principalmente en que finalizar relaciones, o rebajar el nivel de intensidad de las mismas, si antes me podía producir algun ligero resquemor de vez en cuando, ahora es algo que me da mucha paz y una sensación de bienestar muy grande. Soy consciente de que las personas que dejo atrás no pensarán lo mismo, pero he aceptado que ni quiero ni puedo dar lo que otros quieren de mi, sino solo lo que tengo y lo que soy, y viceversa. Este año he hecho un ejercicio muy consciente de implicarme solo en relaciones de calidad, positivas, enriquecedoras, equilibradas, dejando atrás muchas relaciones que solo mantenía por inercia.

Otra cosa en la que he mejorado, y me costaba muchísimo, es en dejarme ayudar, pedir para mi, pedir ayuda. Y la verdad, me gusta más de lo que pensaba. Esto es otro de los grandes aprendizajes que vivi en TEDxAvilesWomen, y fue muy gratificante. Creo que en mi vida pedí tanta ayuda a tanta gente, y además sin casi tener relación con ellos. También es verdad, que me sentí por momentos desbordada por tanta generosidad, será algo que tengo que aprender también a gestionar mejor en el 2017.

11.- No haré nada que no tenga sentido para mi

Desde muy pequeña estoy muy conectada con mi saber interior y eso me permite tener una vida con sentido en un nivel 7,5.  Es verdad, que a lo mejor en las decisiones menos transcendentes podía no estar tan atenta a este saber interior, y ya se sabe que muchas pequeñas cosas hacen cosas grandes.

Durante este año cada día me ha sorprendido lo focalizada que estaba en este propósito. He dejado tantas pequeñas cosas atrás, muchas que hace tan solo un año me hubiera parecido imposible, además de poco importante hacerlo, y que hoy me he dado cuenta de lo importante de esas pequeñas decisiones y como me han llevado a vivir con mucha mayor plenitud, y sobre todo a  sentir que estoy en el camino de la excelencia, y que además me lo he ganado a pulso. Todo ello me ha llevado a un nivel 9,5 que me hace profundamente feliz, a pesar de ser consciente de que probablemente en el 2017 lleve a cabo la decisión más importante y difícil de mi vida.

12.- Voy a vivir cada día en mi elemento

De alguna u otra manera, repasando mi trayectoria vital, he estado viviendo en mi elemento, o me las he arreglado para vivir en él. Un nivel 7 de partida lo considero bastante real. Ahora bien, el devenir de los años me han hecho sentír que todavía había más, que todavía podía ser más plena la vida en mi elemento. Si he decidido ponerme estos 12 retos es porque son vitales para lograr dar pasos importantes hacia una vida plena en mi elemento, y especialmente el hacer solo cosas que tengan sentido para mi.

Sin duda en el 2016 he dado un mayor espacio en mi vida a la escritura, la creatividad y la comunicación. Estoy dedicada a la formación, el coaching y el mentoring en un 75%, pero todavía quiero más. Este es el gran reto que me marco para el 2017, espero que sigas ahí para poder contártelo.

Te espero a la vuelta del año. Cuento contigo en el 2017. Feliz Navidad.

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