“Éxito es alcanzar nuestros objetivos. Felicidad es saborear, disfrutar y celebrar nuestros logros“. Anthony Robbins.

Siempre me he preguntado por qué a las personas nos gusta tanto, y nos resulta tan fácil soñar, y por qué nos cuesta tanto fijar objetivos, y nos gusta tampoco hablar de ellos. Puedes hacer la prueba con cualquier persona de tu entorno. Pregúntale por sus sueños y a continuación pregúntale por sus objetivos, y comprueba la diferencia tanto en su lenguaje verbal como no verbal.

En mi último libro sobre la Felicidad apunto algunas claves sobre ello, y hablo de los objetivos con encaje, ese tipo de objetivos que contribuyen a lograr nuestros sueños, y a que Éxito y Felicidad estén alineados. Como relato en “Vine a ser Feliz, no me distraigas” un objetivo no es un sueño. Los sueños viven en nuestra imaginación y en nuestra mente, los objetivos luchan por hacerse paso en nuestra realidad. Quizás sea por eso que nos resulté más fácil y placentero soñar que marcarnos objetivos.

Sin embargo, si es posible que sueños y objetivos convivan armónicamente. Es más, creo que sólo se puede ser feliz si se les da a cada uno el espacio y la atención que les corresponden. Ser feliz es una cuestión de decisiones sabias, y éstas sólo son posibles si se traducen en acciones diarias que nos acercan a nuestros objetivos. Unos objetivos que encajan con nuestra vida y tienen sentido en ella, porque están alineados con nuestros sueños y propósitos. Esta es la única forma en la que podremos disfrutar del camino que tendremos que recorrer para lograr nuestras metas.

Hoy me gustaría recorrer contigo un camino de 7 paso, que realizo a diario conmigo misma y con mis clientes en los procesos de Coaching y Mentoring. El camino de establecer objetivos con encaje y con sentido.

1.- Sueña a lo grande, saborea el sueño y disfrútalo. Recréate en él, visualízalo, siéntelo, escúchalo. Soñar es gratis, no cuesta, no tiene riesgos, aprovéchate.

Genera la visión de tu sueño y plásmala. Yo utilizo mucho los mapas mentales y los collages de imágenes. También puede servir una figura que lo represente (de plastilina, de lego…) o un dibujo. Lo importante es generar la visión y sacarla de tu mente para darle más poder de atracción.

La visión y los sueños conectan con nuestros más profundos anhelos, pasiones, deseos, motivaciones, con aquello que queremos crear y dejar en el mundo. Tiene que ser algo que de verdad te atraiga, te enganche, que te impulse a moverte hacia ello. Nuestra visión es lo que queremos alcanzar.

2.- Pregúntate como encaja tu sueño con tu misión, con tu propósito en la vida. ¿Qué sentido y significado tiene tu sueño en tu vida?  ¿Para qué quieres alcanzar tu sueño?  ¿Qué va a aportar en tu vida cuando lo logres? ¿Cómo va a afectar a tu entorno?

¿Tu sueño es congruente con tus valores? ¿Cómo encajan tus creencias con tu sueño? ¿Transgrede algún de tus principios vitales?

Si existen roces, discrepancias o incongruencias entre tu sueño y tu misión, tu camino va a ser una lucha constante en direcciones distintas. Te encontrarás camino al sur, cuando querías ir al Norte. 

La misión es la dirección que queremos darle a nuestra vida, lo que nos convierte en lo que realmente queremos ser, y para lo que hemos venido a este mundo.

3.–  Establece el objetivo que quieres lograr y que te va a acercar a tu sueño.

Sé concreto, ya no se trata de soñar, ahora es el momento de apuntalar bien el sueño.  ¿En que medida ese objetivo contribuye a lograr tu sueño? ¿Está en la dirección de tu misión?

Déjalo fijado por escrito y si es posible tenlo en lugar visible, aumentara tu compromiso con él.

El éxito es un sueño que se despertó para ser objetivo

El éxito es un sueño que se despertó para ser objetivo

4.- Confrontar el objetivo con la realidad: recursos, limitaciones, obstáculos, motivación, tiempo

Esta es una de las fases duras, esa en la que los sueños dejan de ser sueños para convertirse en objetivos. Esa fase en la que tenemos que enfrentarnos a la realidad para comprobar que nuestro sueño es posible, y  de la que a veces huimos para evitar la desilusión, sin darnos cuenta que vamos con ello camino de la frustración.

Los objetivos deben ser retadores, deben implicar ir más allá de donde habitualmente estamos, pero también deben ser realistas. SI los recursos de los que disponemos no son suficientes para lograr nuestro objetivo y no tenemos las posibilidades de conseguir los necesarios, es mejor adecuar nuestro objetivo a nuestros recursos, opciones y oportunidades. Sí nuestros objetivos están por encima de nuestras capacidades y recursos no serán viables, y todo nuestro esfuerzo por alcanzarlos se tornará en frustración.

Sé consciente de los obstáculos que pueden impedir, limitar o interferir en el logro de tus objetivos. Por no mirar para ellos, no van a desaparecer. Pregúntate ¿cómo voy a superarlos?  ¿Cuánto esfuerzo me va a implicar? ¿estoy dispuesto a emplear esa cantidad de esfuerzo? ¿Me va a compensar el resultado para el esfuerzo a emplear?

¿El tiempo que me he marcado para lograr mi objetivo es suficiente?  ¿Es acorde con mi ritmo de trabajo y de vida? ¿Me permite realizar otras actividades importantes para mi? ¿A que tengo que quitarle tiempo para dedicárselo a mi objetivo? ¿Estoy dispuesto a renunciar a  ello? ¿Me compensa?

5.- Asegúrate de tener buenos indicadores que te guíen

Esta es otra de la etapas duras, en la que de nuevo el sueño deja de ser sueño, idea, fantasía y tiene que medirse con los hechos, los datos, los resultados.

¿Cómo vas a saber que estas logrando tu objetivo y acercándote a  tu sueño? ¿Qué te lo va a indicar?  ¿Cómo lo vas a comprobar?

Si mi objetivo es tener un blog de referencia para emprendedores, los indicadores pueden ser el número de vivitas diarias, el número de suscriptores a alcanzar en el año, el número de referencias a mi blog que hacen otros en redes sociales, otros blogs, etc. Y hay que medir y comprobar cada poco tiempo, para saber si voy bien y me acerco al objetivo. Si los indicadores te dicen que no, escúchalos, y replanteaste tu estrategia.

6.- Diseña una buena estrategia

Los sueños requieren de imaginación e inspiración, los objetivos de estrategia. La estrategia es el mapa que organiza y dirige nuestras acciones para lograr el objetivo.

La estrategia implica diseñar lo que voy a hacer para lograr mi objetivo (acciones), cómo lo voy a hacer, qué recursos necesito, en qué entorno me muevo y cómo va a encajar en él mi estrategia, si es la adecuada o no. La estrategia debe ser coherente con mi misión. ¿En que clase de persona o profesional me voy a convertir llevando a cabo esta estrategia? ¿Es congruente con mis valores?

En cada momento debo estar consciente y evaluar si mi estrategia esta funcionando o no, y para ello solo tengo que medir si estoy cumpliendo o no los indicadores que me he marcado como guías de mi objetivo.

La estrategia si está bien diseñada me permitirá saber en todo momento que acciones me acercan o me alejan a mi objetivo, y que oportunidades están o no en la dirección de mi objetivo. De esta forma las decisiones y las elecciones serán más sabias,rápidas y efectivas.

7.- Persevera, persevera y persevera, pero nunca persistas. 

Perseverar es una virtud y fortaleza, persistir es una trampa mental que te alejara de tus verdaderas metas y de tu misión.

Si en el camino hacia la consecución de tu objetivo te das cuenta de que ha dejado de tener sentido o valor para ti, para y reflexiona y vuelve a conectar con tu propósito vital. No continúes trabajando en algo que te aleja de tu misión.

A veces los retos, las ilusiones, lo nuevo, el hacer, nos impide ver y asumir que realmente nuestro objetivo no nos llena, y por no desilusionarnos, no  fallar, no admitir la equivocación, seguimos insistiendo en un camino que nos lleva a la deriva. Persistir es una trampa mental porque nos lleva a seguir invirtiendo nuestro tiempo y esfuerzo en algo que ha dejado de tener sentido o de contribuir al logro de nuestros intereses y objetivos.

Persistir es muy distinto de perseverar, la perseverancia  implica firmeza en la consecución de los objetivos a pesar de las dificultades y los obstáculos.

Lo que te desconecte, te aleje o te desvié de tu meta y tu propósito ha perdido su valor, abandonalo y no dejes que te atrape. Por encima de los objetivos y los sueños está vivir una vida con sentido, esto es lo que da la Felicidad.

Si sigues estos 7 pasos no habrá sueño que se te resista, si no lo haces seguirás soñando, tendrás muchos sueños, pero algún un día te despertarás y te darás cuenta que el exito y la felicidad se te han escapado entre los sueños.

 

suscriptores alquimiacoach

¿Te lo vas a perder?

'Vine a ser feliz, no me distraigas (Bitácora de la Felicidad)' Es mi regalo para todos los nuevos suscriptores.

114 páginas que son los hallazgos de mi viaje: pautas que ayudan a ser feliz, investigaciones sobre la felicidad, artículos, herramientas, historias, frases y reflexiones propias, y otras de las personas que me han regalado su visión de la Felicidad, canciones, vídeos y alguna sorpresa. 

¡Muchas gracias por suscribirte!

Pin It on Pinterest

Share This